Trataba la Bocha de 10

Trataba la Bocha de 10

Por GoNZaLo RossI

Una de las figuras que hubo en el fútbol argentino fue José Daniel Ponce. En relación a sus inicios, “Bocha”, como lo conocen sus amigos, en una ocasión, recordó: “Empecé a jugar al fútbol en mi barrio, cerca del hospital 'El Carmen', Godoy Cruz, Mendoza, junto a mis amigos de la cuadra”.

Ponce, que tenía como ídolos, en la región de cuyo, a Héctor Pedone, “El Lobo” Pereira, Osvaldo Camargo, Víctor Legrotaglie, y de la localidad de Buenos Aires observaba al Beto Alonso, Diego Maradona, Carlos Babigton, Miguel Brindisi, y René Houseman, llegó al club Godoy Cruz gracias a un amigo. Allí, debutó en Primera a los 16 años, teniendo como entrenador a Aroldo Cortenova.

Luego, dos temporadas después, Bocha se fue a jugar a la provincia de Buenos Aires, para vestir la camiseta de Estudiantes de La Plata. “Llegue al Pincha por intermedio de Leonel Bartolomé, quien era amigo de un muchacho en Mendoza, al cual me recomendó. Me pidieron unos antecedentes y los mande a Buenos Aires, y de allá me llegó un telegrama que decía 'presentarse 12 de Noviembre en el club Estudiantes de la Plata'. No me olvido más”, remarcó en una oportunidad el ex mediocampista.

En el  León lo dirigió Carlos Bilardo, que para Ponce es “un hombre que sabe mucho de fútbol, con mucha vivencia y un entrenador obsesivo, disciplinado, ganador, con mucha convicción de lo que quiere y muy astuto, que vive el fútbol de una manera muy especial, que por suerte supimos comprenderlo en su momento. Tener a Carlos Bilardo como DT fue muy bueno”.

Por otra parte, como era de esperar, en su estadía en Estudiantes, el Bocha, vivió muchas anécdotas con el ex entrenador de San Lorenzo y Sevilla, entre otros. Sobre este tema, cuando dialogó con un medio, recordó un hecho vivido con el doc.: “La anécdota que más recuerdo fue la de un viaje a Perú con Estudiantes, por un partido amistoso: en el avión, me senté al lado de una mina que era modelo, actriz o vedette de ese momento. Yo conversaba con ella siendo todo un caballero, y veía que Bilardo pasaba y miraba, pasaban mis compañeros, los más grandes, (José) Brown, (Alejandro) Sabella, (Miguel) Russo y me hacían señas, me llamaban y yo les decía: 'no, no me levanto de acá'. Ellos se desesperaban en sacarme de ahí.

Luego, cuando llegamos al hotel, hubo una reunión urgente. Me senté, mire a Carlos y el empezó a hablar de Estudiantes, el prestigio, la representación… y de repente me dice: 'vos pendejo de porquería no podes hacer esto…' y le pedía y decía al pasaporte al 'Profe' Echeverría 'dame el pasaporte, échalo, que se va ya', y el 'Profe' le respondía que no lo tenía la documentación, que los dirigentes lo tenían.

Después, cuando se calmo un poco, Bilardo me dijo que el futbolista debe ser siempre un ejemplo de conducta y que si quería levantarme una mina, que le sacara el teléfono y que luego siguiera hablando con ella en otro momento, no cuando hay un viaje donde lo involucra a todos.

Me 'comí' un sermón de aquellos solo por ir al lado de una mina que nunca tuve la intención de levantarla. Pero, me demostró que debía estar siempre preparado para una guerra dentro y fuera de la cancha. A todo esto, Echeverría, fue un fenómeno, porque no le dio mi pasaporte, que lo tenía el en el bolsillo, porque había visto que yo no había hecho nada malo”.

Además, José obtuvo 2 títulos con la institución platense (Metropolitano 1982 y Nacional 1983). “De los campeonatos logrados destacó que Bilardo armo un gran cuerpo técnico, que supo armar un gran equipo que dio oportunidades y se la jugó siempre. En el año '83, el equipo venia con el envión del '82, ya 'caminábamos' solos. Fueron dos años con grandes amigos y excelentes jugadores”, remarcó el mendocino hace un tiempo atrás.

El 8 de julio de 1983, por la Copa Libertadores de América, Estudiantes, en 1 y 57, perdía 3 a 1 con Gremio de Brasil, con 4 jugadores menos, pero luego, el Pincha, logró empatar el encuentro. Sobre este pleito, Bocha, expreso en una charla que tuvo para un medio de comunicación: “Recuerdo que iba a empezar el partido y (Marcelo) Trobbiani ya tenía amarilla. Yo estaba jugando bien los primeros minutos, pero luego se 'pudrió' todo cuando Marcelo le da un empujón al réferi, este se da vuelta, y yo que iba con Miguel Russo a reclamarle, me dice:’ vos fuiste, fuera' y roja para mí. Me quería morir. Después, la hazaña fue gracias a mis compañeros”.

Más tarde, José siguió dando cátedra en otros equipos, como en Boca, “luego de que un empresario comprara mi pase, ya que Estudiantes no lo quiso hacer, y el hizo el negocio con el ' Xeneize'”. Ulteriormente, emigró a San Lorenzo, y luego, a Gimnasia y Tiro de Salta.

Huachipato de Chile fue el último equipo donde jugó José Ponce. En el conjunto chileno dijo “basta”, y obligado por una lesión le puso fin a lo más hermoso que le había pasado en la vida.