En un emotivo acto, Leonardo Boff recibió el título de Doctor Honoris Causa de la UNLP
 
Prensa
 

En un emotivo acto, Leonardo Boff recibió el título de Doctor Honoris Causa de la UNLP

“La Tierra es vida y la vida no es un negocio ni puede serlo, la vida es algo sagrado que hay que proteger y cuidar”, dijo el reconocido filosofo y  teólogo de la liberación brasileño, Leonardo Boff, en el emotivo acto de entrega del título Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de La Plata que se realizó el martes en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social.

Cabe destacar que el reconocimiento, propuesto por esta casa de estudios, fue votado de manera unánime en el Consejo Superior de la UNLP en la segunda sesión del año.

El acto se realizó en una colmada sala del edificio Presidente Néstor Carlos Kirchner, y contó con la presencia de la decana de esta unidad académica, Florencia Saintout; la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini; y la vicepresidenta Académica de la UNLP, Ana María Barletta.

También estuvieron presentes el titular del Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº1 de La Plata, Carlos Rozanski; las senadoras nacionales María Pilatti Vergara y Virginia García; las integrantes de Madres de Plaza de Mayo de La Plata, “Beba” Dillon, Hereña Sánchez Viamonte y Ramona Icardi; la titular de la Asociación Miguel Bru, Rosa Schonfeld de Bru; el ex presidente del CONICET, Roberto Salvarezza; el Secretario General de la UNLP, Leonardo González; el secretario de Extensión de la UNLP, Leandro Quiroga; la prosecretaria de Derechos Humanos de la UNLP, Verónica Cruz;  la decana de la Facultad de Trabajo Social, Alejandra Wagner; la decana de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas, Alicia Cruzado; el decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Carlos María Naón; el vicedecano de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Mauricio Chama; el secretario de Asuntos Académicos de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales, Christián Weber; Rubén Dri, Antonio Fenoy, Carlos Gómez, Ignacio Blanco, Mario Ramírez; integrantes de H.I.J.O.S La Plata, la Mesa por los Derechos Humanos de la Plata y del Centro de Ex Combatientes en la Islas Malvinas de La Plata (Cecim).

Leonardo Boff agradeció la entrega de la distinción a las autoridades de la Universidad y en particular a la Facultad de Periodismo, y dijo estar “profundamente conmovido”. “Es más que un honor para mí como persona, pero quiero enfatizar la relevancia de toda una causa que nuestra generación ha llevado adelante, y en función de eso muchos en América Latina fueron perseguidos, torturados, asesinados”, expresó durante el acto.

También agradeció a Hebe de Bonafini “por el ejemplo de resistencia y dignidad que las Madres han dado durante todos estos años”. En ese sentido, enfatizó: “Quiero renovar mi solidaridad con Hebe, por la violencia que sufrió días atrás, algo vergonzoso, para cualquier aparato de Estado eso es una vergüenza, una falta de respeto y de dignidad”. 

El reconocido teólogo brindó una conferencia magistral titulada “La ética del cuidado y de la tierra” en la que analizó en poco más de una hora la “grave crisis social y ecología global que ha desencadenado el capital en la modernidad”.

“Uno puede hablar de muchas formas sobre el cuidado porque es una actitud fundamental que está presente en todos los seres vivos, cada uno está aquí porque fue cuidado, pero yo creo que el tema del cuidado es importante en el sentido que representa una alternativa al paradigma de la modernidad que ha creado una gran crisis ecológica y social bajo la que estamos metidos”, dijo Leonardo Boff. Y añadió que “se ha creado un caos con tanta gravedad que pone en riesgo el sistema vida y el sistema tierra porque se han propuesto dominar con puño cerrado a otras naciones, a otros pueblos, a los ecosistemas, a la Tierra entera en función del beneficio de la acumulación y el enriquecimiento”.

“Somos hijos e hijas del cuidado, que es un gesto amoroso hacia la realidad, no es el puño cerrado para dominar y someter, sino la mano extendida para la caricia esencial con los dedos abiertos para hacer una alianza”, afirmó.

Además, citó la encíclica Laudato sí del Papa Francisco y sus reflexiones en torno al cuidado de “nuestra casa común”, en donde sostiene que nunca como en los últimos años se ha maltratado tanto a la naturaleza. “Esto ha generado una gran injusticia social y una injusticia ecológica”, manifestó.

Boff consideró que “es necesario hacer una revolución ecológica” y alertó que “si no la hacemos podemos ir al encuentro con lo peor”. “Necesitamos otra relación, un cambio de actitud y como consecuencia una forma nueva de habitar el planeta Tierra”, enfatizó.

Finalmente, sostuvo que “nada de eso será posible si no introducimos dos datos que para mí son fundamentales: primero es el rescate de la razón cordial y la razón sensible, porque somos víctimas de la dictadura de la razón tecnológica, de la razón instrumental analítica que están presentes en las universidades, pero hemos olvidado la sensibilidad; eso necesitamos cambiar, que el dolor de la naturaleza sea nuestro dolor, que el dolor de la Tierra con sus gritos sea nuestro dolor y nuestro grito”. Y en segundo lugar, destacó la necesidad de rescatar la espiritualidad: “No es un monopolio de las religiones, sino que es una dimensión del ser humano, y en el mundo que va a emerger, el legado más grande de la crisis global que estamos viviendo es descubrir el capital humano espiritual”.

La decana de la Facultad, Florencia Saintout, agradeció la presencia numeroso público que acompañó la jornada y manifestó su “profunda emoción de recibir en esta universidad del pueblo argentino a un compañero que, sin lugar a dudas, no necesita recibir un Honoris Causa pero que nuestra universidad sí necesita hacerlo”.

 “Esta es una ciudad que se fundó casi con la Universidad y que nació al calor de un gran crimen como fue la denominada Campaña al Desierto; cuando se fundó se trajeron los restos de integrantes de los pueblos originarios para ser estudiados ‘en nombre de la ciencia’, de una ciencia que se aleja del corazón de los pueblos”, expresó Saintout. Y agregó: “Pero esta ciudad, además de nacer al calor de ese gran crimen, es una ciudad que resiste: es la ciudad que vio nacer al peronismo, la ciudad que se refundó cuando las madres salieron a la calle para pelear por lo amado y pudieron socializar la maternidad, y aún en los años 90’ cuando el patrón blanco, machista, capitalista hubo miles de compañeros que resistieron al neoliberalismo”.

“Leonardo Boff es este compañero del Sur y como tal sintetiza la metáfora de todos los ‘sures’ que desde la noche de los tiempos han luchado contra la injusticia, contra el dolor han puesto un oído en el evangelio y el otro en el pueblo”, afirmó la decana.

También consideró que existen dos tipos de iglesias: “una que piensa que la verdad ya está dada, que se cierra sobre sí misma, que ha tenido el silencio de los buenos que no se comprometen y que tantas veces parece una iglesia muerta; pero hay otra iglesia, que es fuente de vida, abierta, que entiende que hay verdades circulando en la vida cotidiana y que lo divino está en la belleza de lo cotidiano, entonces es una iglesia que puede enseñar pero también aprender”.

La titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, recordó los primeros encuentros que tuvieron con Boff en Brasil aún en tiempos del Terrorismo de Estado y su acompañamiento a los organismos de Derechos Humanos. “Leonardo ya es doctor en muchas cosas cosas: en amor, en solidaridad, en compañerismo, en seriedad y en entrega”, afirmó.

“Él nos hizo sentir a las Madres que existe otra iglesia distinta a esa que bendecía a los que tiraban a nuestro hijos al mar, a los curas que colaboraban con los militares”, dijo Hebe, y agregó que los curas de la teología de la liberación “nos abrieron la cabeza, los ojos y el corazón; si había que sacar pibes del país, ellos siempre estaban dispuestos a recibirlos en Brasil”.

“No sé por qué le dicen iglesia del tercer mundo, pienso que habría que llevarla al primer mundo que está tan perverso”, manifestó la titular de Madres, y concluyó: “Las Madres estamos por empezar nuevamente la lucha porque somos unas pendejitas de 90 años. Sepan ustedes, compañeros, que todo lo que las Madres hacemos es para ustedes y por ustedes, y que el otro día lo que pasó no lo hice yo, lo hizo el pueblo que salió a la calle”.

Finalmente, la vicepresidenta Académica de la UNLP, Ana Barletta, dijo que “tenemos una Universidad muy activa en la causa de los Derechos Humanos y dispuesta a repensarse y discutir sus viejos paradigmas”, a la vez que retomó la resolución del Consejo Superior y los fundamentos por los que se otorgó el reconocimiento a Boff. 

Correo Perio